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EL FAMSI: una propuesta

jueves, 23 de noviembre de 2006
EL FAMSI: una propuesta
La Cooperación Internacional para el desarrollo de los Entes Locales

Con el fin del siglo o en los albores del milenio nace el Fondo Andaluz de Municipios para la Solidaridad Internacional, tras un roce amoroso entre municipios, metafóricamente hablando, que se remonta al año 94.

En aquella ocasión un grupo formado por más de 40 ayuntamientos se reunió en Sanlúcar de Barrameda concluyendo en la necesidad de impulsar una organización de este tipo que ayudara a coordinar lo que, ya en ese momento, se diagnosticaba como movimiento emergente que implicaba cada día a más entes locales.

En aquella ocasión se sucedieron varios procesos electorales en nuestra comunidad que dificultaron la maduración de esta idea y redujeron la iniciativa a las ascuas que reactivaron el proceso en 1999.

En ese periodo el papel de los municipios y diputaciones de Andalucía, al igual que en el resto de este complejo país, cobró dimensiones insospechadas dos años atrás. Las campañas del 0,7% y la madurez de las instituciones en este campo, provocaron un crecimiento vertiginoso del 300% entre 1994 y 1995, y del 200% en los últimos cinco años. Remontándonos mas atrás, los recursos destinados a la cooperación internacional comprometidos por los ayuntamientos y diputaciones de Andalucía se han multiplicado por 10 en los últimos diez años.

¿Qué significa esto? ¿Qué implicaciones tiene?

El poder Local crece. La cooperación descentralizada crece
Por un lado, tendremos que reconocer que la cooperación internacional no es una asignatura clásica de la agenda de las administraciones locales, como sí lo son el abasto de aguas, el saneamiento, el urbanismo, el alumbrado o el transporte urbano. Pero tampoco lo son otras asignaturas que han ido cobrando peso significativo en el quehacer de los municipios: la promoción del empleo, del desarrollo económico, del medioambiente, la inclusión social o la cultura.

Es decir, asistimos a una revalorización de la administración pública descentralizada, a una revalorización del poder local. Al menos en lo que se refiere a competencias, ya que aún falta el gesto de la administración central que respalde este empoderamiento local con la transferencia de los recursos necesarios para poderlo hacer bien. Gesto que ya se va echando en falta y que coloca a la administración española con retraso en comparación con sus paralelos de otros países de la Unión Europea.

La conciencia internacional crece: la solidaridad se globaliza
También podemos analizar el significado de este crecimiento en otro contexto. La globalización de la información nos acerca a realidades geográficas lejanas pero dependientes.

La globalización de la economía ha traído consigo el despliegue de nuevos movimientos sociales, con calado en generaciones jóvenes, que revisan la doble moral de las sociedades del norte, en la que nos encontramos (somos el sur del norte en el doble sentido).

 Esta doble moral hace que, después de que Naciones Unidas recomendara el destino de al menos el 0,7% del producto interior bruto a la cooperación con los países del sur, es decir, después de mas de 40 años, la brecha entre el 20% de la población más pobre y el 20% de la población más rico se ha multiplicado por 3 (de 30 veces a 82 veces mas), la deuda de los países en vías de desarrollo se ha cuadruplicado en 20 años, 225 personas (las más ricas del planeta) poseen un patrimonio equivalente a la renta anual de 2.500 millones de personas, es decir el 40% de la humanidad (RAMONET, 2001). Por supuesto los países desarrollados no han cumplido con la recomendación de Naciones Unidas de dedicar el 0,7%.

Conocer estos hechos, moviliza a una sociedad civil que quiere devolver valores humanos a las grandes decisiones del sistema, y que presiona a sus instituciones más cercanas, las instituciones locales para que se comprometan mediante la solidaridad y la cooperación internacional.

El auge del poder local y el auge de la solidaridad internacional. En estos dos contextos podemos encontrar la respuesta a este crecimiento que, sin duda, aún no ha tocado techo.


La cooperación Andaluza

 

Como todo el mundo sabe, Andalucía ha pasado de ser una región europea receptora de ayuda a ser también una región solidaria con otros más empobrecidos.

En este movimiento han participado una multiplicidad de agentes que rellenan el mapa de la cooperación andaluza y que progresivamente, incluso paralelamente, han ido madurando:

Las ongd´s (de cooperación internacional), que agrupan de forma asociada a miles de personas activas, sin contar las que colaboran solamente aportando cuotas. Tal vez supere el millar las personas de nuestra comunidad autónoma que están empleadas en ongd´s de desarrollo, tanto en el exterior como en nuestro territorio. La capacidad creativa y de movilización de las ongd´s se ha visto reforzada por otro tipo de colectivos de solidaridad: movimiento 0,7%, plataforma contra la deuda externa, grupo ATTAC, etc.

Las universidades, cumpliendo la misión que la sociedad les ha encomendado, formar, investigar, crear nuevos valores, con nuevos profesionales. Prácticamente todas las universidades andaluzas se han incorporado al mundo de la cooperación internacional, asumiendo el reto que la nueva sociedad impone: formar, analizar, extender el conocimiento y proponer alternativas.

Los medios de Comunicación, ya encuentran suficientes niveles de audiencia para mantener programas dedicados a la solidaridad y la cooperación internacional, tanto en prensa, radio o televisión. Un ejemplo de ello es el progresivo crecimiento en audiencia del programa "Solidarios" en Canal 2 Andalucía, o las iniciativas de la Asociación de Emisoras Municipales de Andalucía de Radio y Televisión (AEMA).

Sindicatos y Empresas, desde luego cada uno desde su perspectiva, los primeros buscando como apoyar redes de trabajadores de países más empobrecidos y las segundas buscando la proyección exterior (internacional) de sus mercados (al hablar de cooperación al desarrollo nos referimos a las iniciativas impulsadas con criterios de comercio justo).

Otros movimientos sociales, como son las asociaciones de vecinos, las organizaciones de jóvenes, de consumidores, de mujeres, etc. Organizaciones sociales de todo tipo que también deciden incorporar en sus agendas de trabajo iniciativas de solidaridad internacional.

Pues bien: también las instituciones no centrales (administración autonómica y local) han participado de este proceso y han madurado en su incorporación a la cooperación internacional.

En el caso de la Junta de Andalucía, probablemente este año suponga un salto importante en la medida que se apruebe en el Parlamento Andaluz la Ley Andaluza de Cooperación Internacional para el Desarrollo. Una Ley que ponga las bases organizativas estables para la definición de la Política Andaluza de Cooperación y que complete el Pacto Andaluz por la Solidaridad Internacional firmado en 1998 entre Gobierno Autónomo y Coordinadora de ongd´s.

En el caso de los entes locales, como ya mencionaba al comienzo de esta crónica, el crecimiento ha sido muy importante demostrando la decisión de participar en este proceso, la capacidad para hacerlo fomentando la participación ciudadana con iniciativas novedosas (campañas de sensibilización, campañas de ayuda humanitaria, actividades culturales, hermanamientos) y el gran potencial para ser un auténtico agente de cooperación descentralizada que fomente unas relaciones horizontales de cooperación solidaria con sus contrapartes.

Pero todo este potencial va acompañado de flancos más débiles que ya son diagnosticados en diferentes foros motivados por este tema.

En líneas generales se suelen considerar como flancos más débiles de la cooperación de los entes locales los siguientes:

· Coordinación y coherencia. Es conveniente coordinar acciones sin necesidad de perder la autonomía de cada cual, para evitar solapamientos que ya se producen en territorios donde la cooperación es más densa (Centroamérica, Sahara, Cuba, Marruecos). También es necesario homogeneizar criterios entre ongd´s y entes locales para la formulación y evaluación de propuestas de cooperación. Eso facilitará labor de todos.

· Definición de objetivos y estrategias. Hace falta un esfuerzo mayor para definir el modelo de la cooperación desde los municipios (concepto, objetivos, ámbitos y agentes).

· Escaso desarrollo del gran potencial de participación ciudadana. Una de las virtualidades mayores de la cooperación de los entes locales es su cercanía a la sociedad civil. Esa cercanía aún no está suficientemente puesta en valor aunque hay suficientes experiencias que demuestran que es una de sus mayores riquezas. La relación con las ongd´s es un ejemplo de ello.

· Participación en redes internacionales. Los amigos de la centralización suelen encontrar una gran limitación en este tipo de cooperación por su escasa capacidad para tener incidencia internacional. Coordinar no es sinónimo de centralizar. Existen redes a escala nacional e internacional en las que ya los municipios pueden coordinarse.

· Acción eficiente y eficaz. La limitación de recursos ha generado en muchas ocasiones una relativización excesiva de las funciones de diagnóstico, seguimiento y evaluación. Estas fases en el ciclo de un proyecto son fundamentales para garantizar la viabilidad de proyectos.

 Y bien, esos flancos débiles están bien definidos. Junto a ellos grandes potencialidades que pueden hacer de la cooperación descentralizada desde los municipios una buena inyección de esperanza para pensar que hay modelos alternativos y complementarios para las relaciones de cooperación solidaria entre los pueblos.

Por ello nace el FAMSI y por ello se propone ser una herramienta para mejorar este modelo de cooperación: complementar la cooperación descentralizada desde Andalucía, partiendo de la coordinación de los entes locales y supralocales con otros agentes.

«La cooperación descentralizada tanto puede servir para revitalizar y relanzar un nuevo esquema de relaciones con el Sur, como servir de apoyo a la globalización de los mercados, ofreciendo de paso aún que otro flotador para la penetración de las economías regionales europeas en la búsqueda de sus propios huecos en el mercado internacional. El reto no consiste en negar esta última posibilidad, sino es subordinarla a la propuesta de relaciones más horizontales entre el norte y el Sur». José Ramón González Parada. «Cooperación Descentralizada. Un nuevo modelo de relaciones Norte ­ Sur» IUDC 1998.

 
PLAN DE TRABAJO DEL FAMSI A PRESENTAR EN LA ASAMBLEA GENERAL DEL 27 DE ABRIL DE 2001

1. Realizar presentaciones provinciales del FAMSI. Propuesta de incorporarse al FAMSI a las entidades asistentes, ofreciendo borradores de moción, copia de estatutos, Plan de Trabajo, etc.

2. Presentar el Fondo Andaluz a diferentes entidades e instituciones con las que establecer convenios de colaboración: Federación Andaluza de Municipios y Provincias (FAMP), Junta de Andalucía, Agencia Española de Cooperación Internacional (AECI), Cajas de Ahorros de Andalucía. Establecer convenio también con las entidades colaboradoras: Coordinadora Andaluza de Ongd´s, Confederación de Asociaciones de Vecinos, Federación Andaluza de Empresas Cooperativas de Trabajo Asociado y EL MONTE.

3. Preparación de Plan de cooperación (directa e indirecta). Para ello se organizarán talleres monográficos de evaluación sobre la cooperación en diferentes áreas geográficas (Cuba, Sahara, Marruecos, Centroamérica, Africa Subsahariana, Inmigración) a los que se invitará a participar a todos los agentes a todos los municipios y diputaciones. Se llevarán a cabo inventarios de proyectos y evaluaciones sobre el terreno de proyectos en marcha, vía hermanamientos o vía ongd´s.

4. Preparación de Programa de sensibilización y educación para el desarrollo. Se priorizará la puesta en marcha de acciones conjuntas con la Coordinadora de Ongd´s y otras entidades colaboradoras.

5. Preparación del Programa de Comunicación: publicaciones "Andalucía Solidaria". Se pondrá en marcha una línea de publicaciones, revista y libros.

6. Preparación de Programa de Circuito Cultural, con propuesta de exposiciones, actuaciones musicales, danza, etc, en coordinación con las Areas de Cultura de las entidades asociadas.

7. Preparación de Programa de Formación. Realización de diversas iniciativas de formación, entre ellas el Encuentro de Interventores Municipales sobre Cooperación Internacional. Se pretende crear la Escuela de Formación de Cooperación Descentralizada.

8. Organización del I Foro sobre Cooperación Andaluza, a poner en marcha junto con la Coordinadora Andaluza de Ongd´s y la Junta de Andalucía.

 

 

Antonio C. Zurita
Gerente del Famsi
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