El Fondo Andaluz de Municipios para la Solidaridad Internacional (FAMSI) se une al pesar por el fallecimiento del director del Programa de Doctorado en Derechos Humanos y Desarrollo de la Universidad Pablo de Olavide de Sevilla, Joaquín Herrera Flores, y quiere hacer partícipe de sus condolencias a su familia y a todos los miembros de la universidad.
Joaquín Herrera Flores era doctor y profesor de Filosofía del Derecho y Teoría de la Cultura en esta universidad y destacó por su defensa y sus reflexiones sobre los derechos humanos.
También desarrolló su labor docente de postgrado en diversas universidades de Europa y América Latina, faceta que completaba con numerosas publicaciones.
Entre las más recientes se encuentran "El proceso cultura. Materiales para la creatividad humana", "De habitaciones propias y otros espacios negados. Una teoría crítica de las opresiones patriarcales", ambos de 2005, y "El vuelo de Anteo. Derechos Humanos y crítica de la razón liberal", de 2001. En 2005 también fue coautor del libro "La paz y los derechos humanos desde Andalucía".
Fue presidente de la Fundación Iberoamericana de Derechos Humanos y director del curso virtual de experto en Derechos Humanos, impartido por dicha asociación y el IPES de Navarra, dentro de la actividad de El Colegio de América de la Universidad Pablo de Olavide.
Uno de sus últimos textos resume claramente su vocación por la defensa de los Derechos Humanos:
"Como un testamento desde el que quiere, de nuevo ingenuamente, entregar el testigo para que los pequeños espacios construidos desde la lucha y para la lucha a favor de las pobres gentes siga adelante. La universidad debe servir para algo más que para discutir este o aquel párrafo de algún filósofo entregado a la lógica del único lenguaje que entiende: el lenguaje de la dominación.
La universidad debe servir para algo más que para dar cobijo a los que quieren dividir el mundo entre los ciudadanos, esos gnomos pasivos que obedecen y pueden ser reconducidos al redil cuando por alguna razón se han desviado de la línea correcta y los enemigos, aquellos que no se conforman con que se encierren y se expulsen a los que vienen pidiendo trabajo y ciudadanía, aquellos que ocupan las casas y los edificios que el mercado considera de poco valor y que ellos convierten en islas de libertad, de amor y de riqueza humana, aquellos que siguen mostrando desconfianza por las leyes y asociaciones que protegen la privatización de las ideas, aquellos que se cuelgan de puentes para protestar, no sólo por la extinción de las ballenas, sino, asimismo, por alguna reunión de poderosos que se juntan para sentar las bases de nuevos asesinatos y nuevos genocidios legitimados por los “amigos”… La universidad debe seguir siendo la casa de los que luchan por aumentar las garantías que los que trabajan por cuenta ajena nunca deberían olvidar.
La universidad debe ser el lugar donde estos “enemigos” tengan por lo menos un espacio de amistad, de compañerismo, de pensamientos libres y atrevidos y osados y subversivos. Esa barricada quisiera legarla a los enemigos de este sistema castrador de mentes, de alas, de voluntad de ser Ícaros que no se conforman con volar por el “justo medio”. Una pequeña, minúscula, humilde barricada desde la que reunirnos con las personas humilladas y ofendidas por los profesores de lógica y los acaparadores de títulos que no ven más que lo que tienen delante de sus atrofiadas narices."
