Los ministros de Pesca de la Unión Europea tienen previsto aprobar mañana el envío de barcos pesqueros a la zona afectada por el tsunami, sin que ningún país de la región devastada lo haya pedido y con la negativa ya anunciada de Sri Lanka e Indonesia, según informó una fuente diplomática española.
Los ministros de Pesca de la Unión Europea tienen previsto aprobar mañana el envío de barcos pesqueros a la zona afectada por el tsunami, sin que ningún país de la región devastada lo haya pedido y con la negativa ya anunciada de Sri Lanka e Indonesia, según informó una fuente diplomática española.
La FAO envío el pasado miércoles una carta al Parlamento Europeo en la que dejó claro que no había recibido ninguna petición de barcos por parte de los países del Golfo de Bengala que sufrieron el maremoto del 26 de diciembre.
Así las cosas, los Veinticinco asumen la propuesta de la Comisión en la que se autoriza una acción específica hasta junio de 2006 para las regiones afectadas por el tsunami, en la que los países europeos podrán enviar embarcaciones pesqueras de menos de 12 metros de eslora, que tengan entre 5 y 20 años de antigüedad y que no dispongan de artes de arrastre.
Para sufragar los gastos de envío en grandes embarcaciones o 'ferry' y compensar a los armadores, la UE reformará el reglamento comunitario de pesca (IFOP) para permitir una ayuda adicional del 20% a los propietarios que deseen abandonar la pesca y ceder sus buques a las víctimas del maremoto.
Una vez que el lunes se dé luz verde a esta iniciativa, los Estados miembros enviarán en las semanas siguientes su lista de embarcaciones a Bruselas, institución que dispondrá de un máximo de dos meses para saber si los barcos están en condiciones de navegar y si hay países asiáticos interesados en ellos.
La CE previó inicialmente el traslado de más de un centenar de embarcaciones, cifra muy alejada de las 80.000 barcas de distinto tipo que destrozó el tsunami. Además, la mayoría de embarcaciones europeas deberían provenir del Mar Mediterráneo en vez del océano Atlántico por su tamaño y tipo de pesca artesanal que se desarrolla en el primero.
Malta es uno de los pocos países de la UE que se ha mostrado dispuesto a participar en esta iniciativa. España, por su parte, "no procederá a un envío masivo" de barcos y es posible que, finalmente, no logre ninguno.
Los datos de los que dispone la Comisión Europea en torno al número de desguaces efectuados en astilleros españoles durante el período 2000-2003 apuntan a que España apenas podría enviar barcos a la zona afectada.
Las estadísticas del Ejecutivo comunitario durante esos cuatro años indican que un total de 1.460 embarcaciones de estas características pasaron a desguace en el conjunto de los entonces Quince, lo que equivale a una media anual de 358 barcos.
DISPONIBILIDAD MÍNIMA
Estas cifras se podrían incrementar con las aportaciones de los nuevos Estados miembros. Sin embargo, el caso español es llamativo ya que sólo se desguazaron un total de 32 barcos de los que pide ahora la Comisión Europea.
Ello supone que, únicamente, se produjeron ocho desguaces anuales en España de barcos que podrían ser útiles para esta tarea en Asia. Las estadísticas de Bruselas indican que, por el contrario, hubo otras 393 embarcaciones españolas de más de 12 metros de eslora y 20 toneladas que fueron desguazadas en ese tiempo.
La CE ya advirtió de que los Veinticinco sólo enviarán barcos pesqueros a los países afectados por el tsunami si se demuestra que son "necesarios" y si los Gobiernos en cuestión los piden. Además, acordó también el envío de expertos europeos a la zona para que participen, en colaboración con el resto de organizaciones internacionales, para la evaluación de las necesidades en materia de reconstrucción en los sectores de la pesca y de la acuicultura.
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